Fuí vasija...
Vasija que albergó a mis hijos,
vasija que contenía esperanza para los amigos
Vasija que desbordaba amor y dulzura.
Fui una vasija, de esas de barro,
fuerte,resistente
dispuesta a servir
y a dar más allá de la medida...
Fui vasija, llena de amor
que entregaba con ternura todo de sí.
Pero ahora, luego del paso de los años
esta vasija se ha desgastado;
después de todo: el barro es fuerte pero frágil.
Miles de fisuras recorren mi estructura
y mi amor ya gastado no se da de la misma manera
y con la misma medida.
Fuí vasija, prólija y desbordante
ahora: Sólo doy de lo que me queda
Ahora sólo soy una amasijo de grietas
y con cada grieta una tristeza,
Soy una vasija que está seca por dentro...
