10 de junio de 2010

Sin permiso...


Anoche salió tu nombre de mi garganta sin permiso.
Se escabulló con cuidado por mis entrañas y en un suspiro se escapó.
Vagó por mi casa, se detuvo en un libro - el que leíamos los dos- recitó el viejo poema de Martí que tanto te gustaba y luego voló al guanabano del patio y ahí se quedó.
En silencio,tu nombre dibujó el mío en la tierra y luego el viento lo borró. Se posó en un pajarito que volaba cerca y en otro suspiro, sin darme cuenta,a mi garganta se adentró.
...Y ahí sigue, aprisionado entre las cuerdas de mi voz, esperando salir otro día sin mi permiso.