
Tú... en un momento casi imperceptible apareciste en mi vida, dejando en mi ser una huella eterna,
Cavaste en mis entrañas un hueco profundo, donde anida el infinito amor que siento por ti.
Tu... mi perpetuidad en el mundo, mi semilla germinada, la razón de mi existir
¿ qué haría yo sin ti?... La respuesta es segura.........¡ morir!
2 comentarios:
A mis hijos, los que cavaron en mis entrañas su ser y me dan la alegría de eguir viviendo...
Creo que la respuesta correcta no es precisamente morir.
Se la importancia de algunas eprsonas en nuestras vidas, pero aun sin ellas, seguir viviendo con la frente en alto es la mejor respuesta, demostrarle al mundo y a si mismos que se puede avanzar y progresar en nombre de los que ya no estàn y hubiesen querido vernos surgir.
Besos!
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