30 de junio de 2009

El nuevo olvido

Voy a olvidarme de ti. Es una determinación.
Ya te borré de mi lista de contactos del Messenger y del face book…el problema es saber como eliminarte de mi corazón, empecé a buscar la tecla pero nada que la encuentro…

26 de junio de 2009

Intentos de Diccionario


Fracaso: Querer naufragar en tus ojos negros, cuando no tienes una mirada para mi.

Soledad: Sabor amargo que queda en los labios, por el beso no dado y la palabra no pronunciada.

Tristeza: Amarga compañera que quiere salir de paseo en los momentos menos oportunos.

Desolación: Sinónimo de tristeza, pero mucho peor que ella, por la sensación de vacío que deja en el alma.

Lágrimas: Explosión de la tristeza.

8 de junio de 2009

LA VENTANA ABIERTA


Te veo, sin verte, me lo dice aquella lucecita verde del Messenger, que ilumina tu nombre cuando a veces coincidimos en el ciberespacio. La cobardía es tan grande, que ninguno de los dos se atreve a mover tecla alguna, creo que nos basta saber que uno y otro estamos sentados al mismo tiempo frente a un computador, en lugares distintos, haciendo lo mismo: ignorándonos mutuamente.
De pronto, un poco de valentía se apodera de mí, doy clic en tú nombre y aparece una ventanita con tú foto sonriente y tu pelo desordenado, como casi siempre. Escribo un tímido “hola” y al momento de dar Enter, el dedo índice se paraliza y se niega a hacer fuerza sobre la tecla. Dudo. De verdad dudo, hacer una cosa tan simple como dejar caer mi dedo con una mínima fuerza en el botón. No, no puedo. Solo una tecla me separa de ti y no tengo el impulso suficiente para traspasar esa brecha cibernética. Todavía tengo el dedo suspendido, a unos pocos milímetros del Enter y un pequeño temblor se apodera de mi mano, cierro los ojos y con el dedo todavía levantado, empiezan los recuerdos a desfilar por mi cabeza como si se trataran de cientos de imágenes represadas en esta unidad de procesamiento que todavía no puede olvidar el programa de tu mirada azul. Veo tu rostro de mujer y tu mirada de niña, siento tus besos tímidos y apasionados…todos los recuerdos pasan por mi mente en milésimas de segundos como el más veloz de los programas de última tecnología y ni si quiera la fuerza de esos recuerdos me ayuda a bajar el dedo y dar clic. Cuando por fin me decido, la lucecita verde se convirtió en una gris y hay letrerito que me anuncia que acabas de cerrar sesión y que apareces como “No conectada”. Será en otra ocasión me digo a mi mismo, pero decido que es mejor no verte más, ni si quiera en una lucecita verde, y con una facilidad que me espanta doy clic derecho en tu nombre, entre muchas opciones escojo: “Eliminar Contacto” y hasta el bendito aparato me pregunta que si estoy seguro de hacer eso. Nunca pensé que un aparato de estos me pusiera a pensar en lo que yo quería olvidar. Queda, por segunda vez en el día, mi dedo suspendido tontamente en el aíre. Cierro los ojos y pienso en lo pendejo que es uno cuando está enamorado y decido desistir de la acción. Es mejor dejar una ventana abierta, así sea virtual, eso es preferible a que te pierdas de mi para siempre… después de todo, te ves tan hermosa, hasta en esa lucecita verde…